“Tierra sobre la memoria” e “Indómita Aurora”, por Estela Melero Bermejo

Como siempre, en Club Atreyu siempre apostamos a más. Y es por eso que, durante abril, leeremos no uno, si no dos libros de una de nuestras miembros-autoras. Estamos hablando de Estela Melero Bermejo, y sus obras “Tierra sobre la memoria” e “Indómita Aurora”.

En “Tierra sobre la memoria”, vive el intenso romance entre Irene y Arturo, surgido de las cenizas de la posguerra española. Abruptamente separados, harán los que sea para reencontrarse. Una historia de amor imperdible que transcurre a la sombra de la Guerra Civil.

Por otro lado, en “Indómita Aurora”, estaremos en presencia de una historia de suspenso e intriga. Una joven misteriosa aborda a Carlos con el aterrador mensaje “Tu padre en un asesino”. Pronto ambos se verán atrapados en la búsqueda de la verdad, que amenaza con destruir la familia de Carlos para siempre.

No dejes de seguir a Estela en su perfil de Instagram (@estelamelero_escritora) y en su blog personal (www.estelamelerobermejo.com) donde escribe sus ensayos y aconseja sobre “como autoeditar y no morir en el intento”.

Como siempre, no dejes de acudir a nuestras admins ante cualquier duda:

•• lilenette
•• leer_y_otras_historias

¡Te esperamos para embarcarte en esta nueva aventura literaria!

“El dios de las pequeñas cosas”, Arundhati Roy

Por Pilar (@pilarurgel)

Una vez más solo se dijeron las Pequeñas Cosas, las Grandes Cosas permanecieron dentro sin decirse

Arundhati Roy, “El dios de las pequeñas cosas”, 1997

Con un lenguaje cargado de metáforas, Arundhati Roy nos presenta un relato marcado por la desigualdad, el maltrato, la envidia o la injusticia. Cercado por una simbología donde, también, se vislumbra la esperanza, la decisión y el amor.

Roy hace un recorrido mágico y trágico a la vez, en una constante temporalidad, desgranando los recuerdos de dos niños gemelos que se ven acorralados y que, con una sola palabra, cambian el futuro de sus vidas y la de su familia.

“El dios de las pequeñas cosas” nos acerca a esos pequeños matices que son lo que recordamos, obviando lo que se queda dentro, esperando.

Como un juego, saltando entre reiteraciones y con una prosa bella y recargada, nos muestra la necesidad de individualidad, la necesidad de romper la reglas y alejarse de las imposiciones, dejar de ser por una horas “tocables” o “intocables”. Todo el libro se reduce a una palabra: “Naaley”, mañana.

No es una lectura fácil, en algunos momentos demasiado cruel, pero es un libro que merece la pena leer y releer. Marta (@unmillondepaginas) escogió este libro como lectura sorpresa de enero en el @clubliterario_atreyu, quería sacarnos de nuestra zona relajada y lo ha conseguido. Una lectura que todavía descansa en mi cabeza, un libro así es un buen libro.

@pilarurgel